Prontuario

"Lo que verdaderamente me importa es acostarme pensando que hemos hecho algo estupendo" Steven Paul Jobs (1955-2011)
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lunes, 9 de mayo de 2016

DE CÓMO ACABÓ LA GENERACIÓN X


Últimamente abro mis presentaciones con una foto de Kurt Cobain y los acordes de “Smells like teen spirit”. Y ello por 2 motivos; porque pertenezco a la Generación X y, segundo, porque creo firmemente que hay una manera de hacer distinta, pero al mismo tiempo igual de comprometida con los resultados.

En abril se cumplían 22 años de su muerte y repasando notas encuentro motivos y credos que aún hoy perduran en su vigencia.

“Ellos se ríen de mi por ser diferente, yo me río de ellos por ser todos iguales”.
“Tratar de ser alguien que no eres es desperdiciar a la persona que eres”.
“Las estrellas están ahí solo tienes que mirarlas”.

Ahora toca preguntarse ¿que quedó de la Generación X?.  Quizás todos nosotros olamos tan solo a “Rexona”.

Walk on, walk on, walk on. This is 2bajopar. Buena semana.

Este post ha sido escrito en 12 minutos.


Os dejo el texto de su última carta (Boddah era su amigo imaginario de niñez)


To Boddah

Speaking from the tongue of an experienced simpleton who obviously would rather be an emasculated, infantile complain-ee. This note should be pretty easy to understand.

All the warnings from the punk rock 101 courses over the years, since my first introduction to the, shall we say, ethics involved with independence and the embracement of your community has proven to be very true. I haven't felt the excitement of listening to as well as creating music along with reading and writing for too many years now. I feel guity beyond words about these things.

For example when we're back stage and the lights go out and the manic roar of the crowds begins., it doesn't affect me the way in which it did for Freddie Mercury, who seemed to love, relish in the the love and adoration from the crowd which is something I totally admire and envy. The fact is, I can't fool you, any one of you. It simply isn't fair to you or me. The worst crime I can think of would be to rip people off by faking it and pretending as if I'm having 100% fun. Sometimes I feel as if I should have a punch-in time clock before I walk out on stage. I've tried everything within my power to appreciate it (and I do,God, believe me I do, but it's not enough). I appreciate the fact that I and we have affected and entertained a lot of people. It must be one of those narcissists who only appreciate things when they're gone. I'm too sensitive. I need to be slightly numb in order to regain the enthusiasms I once had as a child.

On our last 3 tours, I've had a much better appreciation for all the people I've known personally, and as fans of our music, but I still can't get over the frustration, the guilt and empathy I have for everyone. There's good in all of us and I think I simply love people too much, so much that it makes me feel too fucking sad. The sad little, sensitive, unappreciative, Pisces, Jesus man. Why don't you just enjoy it? I don't know!

I have a goddess of a wife who sweats ambition and empathy and a daughter who reminds me too much of what i used to be, full of love and joy, kissing every person she meets because everyone is good and will do her no harm. And that terrifies me to the point to where I can barely function. I can't stand the thought of Frances becoming the miserable, self-destructive, death rocker that I've become.

I have it good, very good, and I'm grateful, but since the age of seven, I've become hateful towards all humans in general. Only because it seems so easy for people to get along that have empathy. Only because I love and feel sorry for people too much I guess.

Thank you all from the pit of my burning, nauseous stomach for your letters and concern during the past years. I'm too much of an erratic, moody baby! I don't have the passion anymore, and so remember, it's better to burn out than to fade away.

Peace, love, empathy.
Kurt Cobain

Frances and Courtney, I'll be at your alter.
Please keep going Courtney, for Frances.
For her life, which will be so much happier without me.


I LOVE YOU, I LOVE YOU!


martes, 12 de abril de 2016

DE DISRUPCIÓN Y DE OTRAS COSAS



“Vanguardia o muerte” según Dabiz Muñóz en el primer episodio de su programa "El Xef"  (http://www.cuatro.com/elxef/) Y yo después de verlo, me quedo hasta las 3 de la mañana, sin poder dormir, repitiendo el mantra.

Que cabrón (con perdón) Es eso. Sólo eso. Sencillo y directo. No vale hacer lo que las gentes esperan de nosotros, por muy altas que sean las expectativas creadas. Debemos innovar, salir de la zona de confort y arriesgar. No me importa hacia dónde vaya el resto, debemos crear nuestro propio camino. Es la única manera de avanzar de estar a la altura.

Cuando sigues a la manada el éxito pasa a depender de factores como la velocidad, el tamaño, la fuerza, el dinero… Y  ahí somos vulnerables por el propio tamaño e idiosincrasia de nuestras Compañías. En la “Champions League” la mayoría somos pequeños y estamos lejos. Allí de nada vale ser el más grande de España, crecer a ritmos del 10% anual y tener unos accionistas comprometidos al 100% con el desarrollo de la Compañía.

No se trata de adivinar hacia donde van los Recursos Humanos y la Gestión de Personas. Nosotros aspiramos a liderar ese cambio. Para ello debemos impulsar y colaborar en la transformación del negocio, potenciar la digitalización y la innovación, desarrollar herramientas de aprendizaje individual y social, colocar la salud en el centro de las acciones y, de obvio, asumir el riesgo asociado al cambio.

Necesitamos centrarnos en procesos disruptivos que sean sencillos y simples, pero que hagan que todo lo anterior resulte precario y por ende desaparezca.

Ahí somos fuertes y seremos invencibles.

Walk on, walk on, walk on. This is 2bajopar. Buena semana.


Este post ha sido escrito en 16 minutos

lunes, 6 de abril de 2015

DE PARADAS Y ARRANQUES. O DE COMO SER UN BUEN CHRO.



Tras la “Semana Santa” empieza una de las que yo llamo semanas de pasión. Así en lo profesional hay algunas W´s que se convierten año tras año en semanas míticas. Esto sucede con la última antes de las Navidades, o con la que finaliza el mes de junio, o la que incluye el puente de la Constitución.

Y es que la procrastinación está cada día mas de moda (verdad señor Ocón) y cuando se aparcan tareas llega irremediablemente un día en que tenemos que resolverlas. Estas semanas son fin de ciclo y por lo tanto todo debe de estar hecho.

En la otra mano, este break me ha sentado bien. Necesitaba parar, tomar aire  y respirar, repasar creencias y aprender de mis emociones. También revisar lo conseguido y fijarme nuevas metas que me ayuden a no estar relajado (recordad que “Si te relajas, PIERDES” y a nosotros no nos gusta perder).

He ordenado algunas ideas sobre lo que realmente se hacer (APTITUD), sobre mi comportamiento al hacer las tareas que tengo encomendadas (ACTITUD) y finalmente sobre como aporto valor al proyecto de mi Compañía (TALENTO).

Este ejercicio es muy recomendable y sugiero que lo practiquéis, pero sin machearlo con un prototipo quedaba incompleto. 

Para ello he ideado un decálogo de capacidades que debe de tener un Director de Organización y Personas (todo esto bajo mi saber y leal entender).

El buen CHRO (Chief Human Resource Officer) debe de:

1)Transmitir ilusión, ser positivo y saber utilizar los canales de comunicación dependiendo del caso.
2) Entender que el Reclutamiento 2.0 es el futuro.
3) Comprometerse e implicarse, en la modernización y adaptación de toda la compañía.
4) Estar constantemente buscando talento, tanto externo como interno.
5) Implementar un Plan de Formación de largo recorrido que capacite a los trabajadores para los retos del futuro.
6) Cumplir con todo lo que prometemos.
7) Ser accesible y preocuparse por la satisfacción de los empleados.
8) Integrar los intereses de la Organización con los de los trabajadores.
9) Ser especialista en soluciones y un destructor de todos los problemas que conoce.
10) Ser organizado para poder hacer el seguimiento necesario de todo lo que afecta a la empresa.


De obvio que tengo trabajo. Me pongo a ello.

Walk on, walk on, walk on. This is 2bajopar. Buena semana.

jueves, 22 de noviembre de 2012

DE MI LIBRO



Hace un tiempo uno estaba expatriado en su propio país y ello de lunes a jueves.

Comoquiera que el año anterior había realizado un "Programa  Executive" que me obligaba a estudiar  todas las noches, había desarrollado unos hábitos que formaban parte de mi rutina diaria.

Sin medias tintas. Que nadie piense que es que me gustará salir de 12 horas de trabajo y ponerme a estudiar, pero era lo que había pues el viernes tarde y el sábado debía acudir a clase, y sólo me quedaba la tarde del sábado y el domingo para estar con Reyes y los niños. De obvio que ese no era el momento de ponerse a estudiar. 

Así en este punto decidí que podía aprovechar la rutina y hacer algo más en valor que ver los partidos de ”la Champions” o la OT de turno. Y me puse a escribir un libro. Algo sencillo y sin pretensiones, pensé. Pero también algo que me divirtiera al escribirlo y que pudiera entretener al que lo leyera. 

Comoquiera que de lo poco que conozco es de personas y su gestión me dije; ¿Por qué no hacer un libro que cuente la vida de un Directivo en una Multinacional? Y además, ¿Por qué no explicar el lenguaje ininteligible que usamos a diario? Y ya puestos, ¿Por qué no  explicar el como lo vemos desde RRHH?

Y empecé. Y tuve varias interrupciones. Y semanas en las que no me apetecía escribir y me refugiaba en la lectura y en este blog. Pero todo final llega y unas vacaciones de verano en Ibiza lo terminé.

Por varios motivos ha estado 2 años en un cajón. Y ahora me apetece compartirlo con vosotros Hermanos 2bajoparistas aquí y en entregas por capítulos. En sencillo: toca.

Decía Mohamed Ali: “No hay nada más difícil que entretener al público”. Y yo digo: “Si consigo contar alguna sonrisa, todo habrá merecido la pena”. 

Walk on, walk on, walk on. This is 2bajopar. Buena semana.

sábado, 24 de septiembre de 2011

CUESTIONANDO EL SISTEMA



Un amigo 2bajoparista me ha hecho llegar un interesante artículo, publicado por el portal Universia en colaboración con la Universidad de Wharton (Pennsylvania). Por cierto; me gusta la evolución que está tomando Universia de la mano de mi amigo Pedro Aranzadi. Seguiremos pendientes.

Y retomo. El título no puede ser más sugerente: ¿Se debería acabar con las evaluaciones de resultados?

A estas alturas todos hemos participado en programas de evaluación. Las ventajas son evidentes, pero ¿y los inconvenientes? ¿Quién no se ha sentido maltratado en un “perfomance review”? o ¿Quién no ha salido de la entrevista pensando un “pues vale”?

Los MBO (Management by Objetives) están configurados como programas verticales dentro de las organizaciones. Así todos los directivos, desde el CD al simple Manager, una vez al año debemos de sentarnos con nuestros respectivos “Jefes”. No distinguen de edades, ni de posiciones, ni de titulaciones, ni de culturas, ni de idiosincrasias, ni por supuesto de países.

Se evalúa en el mismo formato a un alemán y aun brasileño, a un ingeniero y a un psicólogo, a un Director Comercial y a un Lean Leader.

Lo anterior con ser absurdo, no es lo más grave. Para mí lo realmente nefasto es que aplicamos la misma herramienta a un trabajador de 60 años y a uno de 25.

Me explico. Para aquellas generaciones que están en los 60 años, un sistema de feedback/evaluación  anual puede ser muy recomendable. Son gentes criadas y educadas en años de escasez y por lo tanto tienen un sentido de la responsabilidad muy acusado (pocas órdenes/instrucciones y muy concretas). Además, aunque sienten un respeto casi reverencial por las jerarquías, no se encuentran nada cómodos en la crítica con lo que con una vez al año basta.

Por el contrario, las generaciones que acaban de llegar a nuestras organizaciones son el producto de un tiempo muy distinto. Han nacido y crecido en momentos de abundancia. Están educados en sistemas muy participativos (incluso demasiado) dónde su opinión siempre se ha tenido en cuenta, cuestionan el orden establecido de continuo y lo más importante; están acostumbrados a recibir feedback diario en todas sus actividades y críticas incluidas.

Hoy uno no queda con sus amigos. Uno les dice dónde está, en tiempo real a través de las redes sociales, y quien quiere y puede se acerca. Hoy uno no espera ni a la reunión semanal para pedir/recibir consejo/órdenes, manda un mensaje por la Blackberry y “voila”.

Esto, a mi juicio, ha provocado una satanización del sistema de gestión por objetivos. Los de más edad ven en la herramienta un mecanismo de crítica a la gestión realizada, y para los púberes es sólo un “feedback” de pobre contenido tanto en lo cuántico como en lo espiritual.

En primera persona. Tengo claro que el desempeño pasado y el Principio de Peter son amigos y compañeros de viaje, pero no puedo renunciar a una herramienta que tan útil nos ha sido en las últimas 2 décadas.

Tampoco me gusta la frase prototípicaeh, este tipo tiene un gran potencial porque ya ha realizado grandes cosas con nosotros”, pero sucumbo cuando veo a un Directivo hablar sobre los logros de “su Equipo”.

Uff que lío. “Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedios” que decía la copla de Emilio José.

Quizás lo suyo sea invitar a comer a “Pepe” que lleva 40 años en la Casa y me aconsejará bien. O mejor voy a poner un tweet y ver que opina la gente. O…


Walk on, walk on, walk on. This is 2bajopar. Buena semana

lunes, 6 de junio de 2011

APPLEDEPENDENCIA

La mayoría sois conocedores de mi APPLE-Dependencia. Y es que pocas cosas aúnan mis 2 paraísos (personal y profesional) como la compañía de la manzanita. En ambos es pieza fundamental mi MacBook desde el que ahora os estoy escribiendo y con el que (D.m) debutaré la próxima semana. Además y no me creo bicho raro, no concibo actividad de ocio o deporte si no llevo mi Ipod, y necesito el Iphone cada día más y ya para casi todo.
Si a esto le unimos que Steve Jobs y su "Stay Hungry, stay foolish" me persiguen desde aquel 12 de junio de 2005, podemos concluir que uno es APPLEdependiente.
La pasada semana las "Apple Store" han cumplido 10 años, y la Compañía ha tenido a bien celebrarlo poniendo en las zonas reservadas a los empleados, el cartel que abre el post.
De seguro que muchos reconoceréis algunas ideas en las que hemos trabajado últimamente, y muchas otras en las que debemos trabajar si queremos progresar.
Os adjunto el texto en traducción libre (hasta que consiga hacerme con el original íntegro) y propongo que revisemos su contenido y extraigamos la esencia. ¿Hace?. Esta vez si que espero vuestros comentarios. Prometo contestar
Walk on, walk on, walk on. This is 2bajopar. Buena semana.
Texto del cartel
En los últimos 10 años, hemos aprendido mucho. Hemos aprendido a tomarnos cada día con el mismo entusiasmo que teníamos el primer día. Hemos aprendido la importancia de dar a nuestros clientes tanta atención como la que ellos nos dan a nosotros. Y hemos aprendido el arte de contratar a las personas adecuadas para los cargos adecuados. Hemos aprendido que es mejor adaptarnos al barrio que no que el barrio se adapte a nosotros. Y esa es la razón por la que gastamos tanto tiempo y esfuerzo construyendo las tiendas con nuestro modo.

Nuestra primera tienda, en Tyson’s Corner, nos dio nuestra primera lección en apenas 30 minutos. Justo habíamos abierto las puertas cuando nos dimos cuenta de que hacía falta pulir el metal con una solución especial de pulido. Así fue como aprendimos que tratar el metal con arena virgen lo hace más resistente a las marcas.

También hemos aprendido que el cristal puede ser mucho más que el cristal. Hemos aprendido que una caja de cristal puede compararse a los grandes rascacielos de Manhattan. Que cuando el cristal se convierte en algo tan icónico como el cubo de la quinta avenida, se convierte también en quinto punto más fotografiado de Nueva York. Y también hemos aprendido que si hay que hacerlo, puedes cerrar una calle en Sydney para poder traer tres pisos de paneles de cristal. Y cuando haces tres pisos de cristal, también tienes que traer una grúa capaz de instalar tres pisos de cristal. Incluso hemos dado con el modo de hacer las piezas de cristal curvado más grandes del mundo en nuestra tienda de Shangai.

También hemos aprendido cosas de la piedra. Como por ejemplo saber revelar el auténtico color del granito con un soplete. Y que a veces el granito tiene betas de color que tienen que coincidir. También hemos aprendido que la sensación que da el alcanzar la perfección en esos detalles es como la de mover una montaña. A veces dos. Pero al final, el esfuerzo vale la pena. Porque el metal, el cristal y la piedra pueden combinarse para crear espacios únicos e inspiradores.

También entendemos que encontrar los diseños perfectos para nuestras tiendas es crítico. Incluso hicimos la fachada de la tienda de Regent Street de Londres a escala real en un aparcamiento de Cupertino para asegurarnos de ello. Y eso nos enseñó el valor de ver las cosas a su tamaño real. Una vez tuvimos la noción de que unas minitiendas ofrecerían la conveniencia definitiva. E hicimos una. Y nos enseñó que realmente algo más grande puede ser mejor. Y aprendimos que incluso cuando nuestras tiendas son grandes, no hay detalle pequeño. Eso es algo que hemos aprendido con la restauración de la tienda de Opera en París a la escala de su medio millón de tejas. También hemos aprendido que a nuestros clientes les gustan los espacios abiertos, las escaleras de cristal y las mesas de madera de roble hechas a mano. Y que esos espacios no necesitan oler a pino o tomate para que sean agradables. Trabajamos constantemente para que nuestras tiendas sean más artísticas, más icónicas y más innovadoras. Y estamos tremendamente orgullosos de todas y cada una de ellas.

No estamos orgullosos de nuestras tiendas sólo porque tengan mucho éxito, sino por todo lo que nos han enseñado. Todo lo que hemos sabido gracias a las Apple Store para que Apple sea más fuerte como compañía. Durante estos diez años, hemos aprendido que nuestras tiendas son el cuerpo de la marca Apple para nuestros clientes. Ahora, ellos no son simplemente la razón por la que estamos aquí, así que dediquémosles unas palabras.

Cuando abrimos nuestra primera tienda en Tyson’s Corner en el 2001, todo el mundo intentaba hablar menos con sus clientes. Lo que nos hizo pensar que a lo mejor nosotros deberíamos hablar más con ellos. Cara a cara si es posible. De modo que hemos encontrado modos para iniciar una conversación en cualquier ocasión. Hablamos mientras ellos juegan con nuestros productos en las mesas. Y cuando se nos unen en un taller. Esas conversaciones nos han enseñado que los clientes aman nuestros productos, pero que lo que realmente quieren saber es cómo montar un álbum de sus fotografías familiares. Quieren montar una película de su hijo. O una página web acerca de su viaje por todo el país. Lo que nos ha enseñado que nuestras tiendas deberían ser un centro de creatividad. Y hemos aprendido con nuestros campamentos para niños que la creatividad no exige ninguna edad mínima. Las películas y pases de diapositivas que hemos visto hacer a los niños son una prueba de que lo único necesario es una idea. Y algo tenemos que estar haciendo bien, porque las sonrisas de los niños son tan grandes como las nuestras.

Hemos aprendido también que los músicos pueden grabar álbumes en nuestras tiendas que pueden llegar a lo más alto. Y que los directores más galardonados están interesados no solo en nuestros ordenadores sino también en nuestros talleres. Hemos aprendido mucho acerca de cómo divertirse. Y hemos aprendido que a nuestros clientes les gusta usar nuestros productos en los negocios.

La experiencia nos ha dicho que teniendo un día para los profesionales a la semana no es suficiente. Que necesitamos estar abiertos a los negocios a diario. Y tenemos espacios dedicados a las sesiones para enseñar a los negocios, a los talleres y a los eventos. Hemos aprendido que cada empleado tiene que ser tan fluido en las necesidades de un negocio como en las necesidades de cualquier otro cliente. Nuestras millones de conversaciones con los clientes nos han enseñado que no se trata de hacer pensar a un cliente que un ordenador o un teléfono le ama. Eso es imposible. Se trata de darle a la gente las herramientas para que puedan hacer lo que les gusta hacer. Y así hemos aprendido a hacer proyectos como el One to One o la configuración personal para darle a los clientes esas herramientas. Para reemplazar el miedo con la confianza. Porque nuestros clientes nos han enseñado que la experiencia de la propiedad es más importante que la experiencia de la venta.

Hemos aprendido todo esto preguntando. Y escuchando verdaderamente las respuestas de los clientes. Y para estar seguros de ello hemos aprendido 36 idiomas, y algunos dialectos locales. Hemos aprendido algunas cosas culturales. El término adecuado para usar “y’all”, por ejemplo. Y nuestros clientes japoneses nos han enseñado que sus superhéroes no llevan capa. Lo que también nos ha enseñado ver el feedback como un regalo. Hemos aprendido que una visita a la Genius Bar puede arreglar más que un ordenador: puede arreglar la relación de un cliente con Apple. Y que no necesitamos una nevera llena de agua gratis para llevar a un cliente a hablar con un Genius. Sabiendo que obtienen la respuesta correcta cuando algo no funciona no es suficiente. Incluso hemos dado con el modo de acortar el tiempo de reparaciones de siete días a uno solo. Nuestros clientes nos ponen en unos estándares altísimos, de modo que hemos aprendido a elevar los nuestros aún más. 325 inauguraciones nos han enseñado que una gran apertura crea muchísima expectación. Que la gente puede hacer cola horas, incluso días para poder ser de los primeros en cruzar la puerta y recibir una camiseta.

Hablando de camisetas, hemos aprendido más de lo que creéis con las nuestras. Hemos aprendido que cuando llevamos camisetas negras nos fundimos con el ambiente. Y que cuando llevamos demasiados colores es confuso. Pero las camisetas azules son adecuadas. Hemos aprendido que hacen falta 4253 puntadas de costura para coser el logotipo de Apple en nuestras camisetas azules. Incluso hemos dado con la dirección en la que las puntadas se tienen que dar.

Cuando se trata de lanzamientos de producto, hemos visto que hay que trabajar duro para que los envíos cumplan con la demanda. Si no el primer día, cuanto antes. Y hemos aprendido a colocar nuestros productos de forma innovadora en nuestras tiendas. Hemos creado sistemas como EasyPay para ayudar a nuestros clientes con la mayor eficiencia posible. Hemos reemplazado el teléfono rojo de la Genius Bar con más experiencia directamente en nuestras tiendas. Todo esto nos ha hecho más listos. Y en el centro de todo lo que hemos conseguido, todo lo que hemos aprendido en estos diez años, está nuestra gente. Gente que entiende cómo es de importante el arte con la tecnología. Gente que alcanza e incluso supera la expectación de nuestros clientes los días en los que lanzamos nuevos productos.

Más de treinta mil personas inteligentes, astutas y dedicadas que trabajan duro para crear largas relaciones con las millones de personas que cruzan nuestras puertas. Ya sea reparando ordenadores, dando talleres, organizando el inventario, diseñando estructuras icónicas, inventando tecnología propietaria, negociando acuerdos, apurando los detalles de los carteles o haciendo otras incontables tareas. Hemos aprendido a contratar a lo mejor en cada disciplina. Ahora vemos ´que es nuestro trabajo formar a nuestro personal y después aprender de él. Y contratamos a personas con tantos trasfondos (profesores, músicos, artistas, ingenieros) que hay muchísimo que aprender en nuestro día a día.

Hemos aprendido a valorar una personalidad magnética tanto como la habilidad. Cómo buscar inteligencia pero amabilidad en la misma cantidad. Como encontrar personas que buscan una carrera, no un trabajo. Y hemos visto que cuando contratamos a la gente adecuada, podemos liderar en vez de gestionar. Podemos darle a cada persona su trozo de jardín para que él lo transforme. Hemos aprendido que nuestro mejor personal nos da la mejor formación para la nueva generación. Y que es importante para todos los miembros del personal no sólo sentir una conexión con su tienda, sino con los equipos en Cupertino y las tiendas del resto del mundo. Porque la mejor manera de hacer las cosas no dependen del idioma o el país.

Hemos aprendido que gracias a la calidad de nuestro personal, es más difícil ser contratado en una Apple Store que ser contratado en Cupertino. A veces hacen falta dos o tres años para que alguien entre. No porque no son adecuados para Apple, sino porque queremos estar seguros que la oportunidad que les ofrecemos es buena para ellos. ¿Por qué hemos aprendido a ser tan selectivos, tan cuidadosos? Porque nuestro personal es el alma de las Apple Stores. Y juntos, nuestro equipo es el más fuerte que hemos visto en una tienda. Tan bonito e ícónico como nuestros locales.

Así, en nuestro día número 3652, os damos las gracias a todos y cada uno de vosotros. Os damos las gracias a todos los que estabais aquí el primer día, y a todos los que este es su primer día. Los pasados 10 años de las Apple Store han cambiado Apple como compañía. Nuestras experiencias, nuestros hitos, incluso nuestros fallos ocasionales nos han mejorado. Han mejorado a Apple. Y es debido a esas experiencias y su forma con la que nos han cambiado por las que ahora no podemos esperar a lo que vamos a aprender a partir de ahora. Han sido diez años. Menudo primer paso más increíble.

viernes, 25 de febrero de 2011

DE CANICHES Y TIGRES

De entre todos los recuerdos de la infancia el circo quizás sea uno de los que más me ha perseguido. Y es que ¿quién no se acuerda de aquellas matinée del Circo Mundial?

No necesito hacer mucha memoria para verme recién duchado, rectilínea raya en el pelo, vestido para la ocasión y esperando en la entrada de casa a que mi Padre dijera: “Estamos. Vámonos al Circo”.

Empezaba con un fabuloso viaje en Metro. Todo un acontecimiento, aunque durara poco más de 15 minutos. Así aparecíamos a la luz en la boca de Ventas junto al monumento al Doctor Fleming, que según mi familia era signo de agradecimiento eterno del mundo taurino a una cosa que se llamaba penicilina, y que yo tarde años en comprender para que valía.

Desde allí a las taquillas, donde personajes ataviados con levitas resplandecientes, previa sonrisa, te acompañaban a tus sillas en la platea. Lo demás todos lo hemos vivido por igual sin importar la ciudad. 2 horas de sorpresa continua, de risas, de emoción, de disfrute…

Hoy los factores de la ecuación han cambiado. Donde uno era hijo es padre, pero el acercarnos al circo se mantiene como actividad familiar.

Os traigo estos recuerdos porque hace unos días utilizaba un símil circense para tratar de explicar la gestión de equipos y personas.

Todos recordaremos que entre los números con animales existían, entre otros, el de los tigres y el de los caniches. Empezando por los últimos, los perrillos hacían malabarismos, saltos, cabriolas, equilibrios en pelotas, etc. Todo ello al primer intento y sin fallos que un inexperto en adiestramiento pudiera detectar. El aplauso y reconocimiento al final del show era de importancia.

El otro número, el de los tigres, por el contrario era más imprevisible. De hecho en ocasiones resultaba hasta burdo ver como el domador se afanaba látigo y vara en mano, en intentar que un felino saltara de un poyete a otro con escaso éxito. No era raro que tras innumerables intentos, terminará por desistir y pasara al siguiente ejercicio. No había perfección y el guión de la función, si bien debía estar escrito, debía adecuarse al momento y a los caprichos de los animales.

La pregunta que os hago es: ¿quién recibía más aplausos? ¿los compenetrados caniches o los indómitos tigres? Sin duda los tigres.

Pues en los equipos pasa como en el circo. Existen en las organizaciones equipos de canes y de felinos. Los caniches saltan en sincronía perfecta con las órdenes recibidas. No disturban, son previsibles y eficaces. Consiguen los resultados encomendados y esperan su premio/aplauso a cambio.

Por otro lado también hay equipos de tigres. Formados por gentes con altas capacidades son difíciles de dirigir. Cuestionan las órdenes recibidas, tienen iniciativa propia, piensan por sí mismos y se mantienen en una actitud de reto constante para con todo lo establecido. Al mismo tiempo son autodisciplinados, optimistas, y disfrutan del trabajo y del esfuerzo al realizarlo. El resultado, como el aplauso en el circo, es atronador.

Para los que queráis adentraros en el mundo de los tigres en pura técnica de RRHH les llamamos “Equipos de Alto Rendimiento” (EAR). Y sí, son aquellos del despacho de al lado, o de la fábrica aquella. Esos que de continuo alcanzan los objetivos propuestos de una manera excelente, en términos de eficacia y de eficiencia.

Y vosotros queridos 2bajoparistas: ¿Qué animales entrenáis? ¿Caniches o Tigres?

Walk on, walk on, walk on. This is 2bajopar. Buena semana.