Nada dura para la eternidad. Y
así uno de mis tres amores ha tenido que partir para poder dar entrada a una
nueva flaquita.
Todo esto fue en julio, pero las
vacaciones primero y seguidamente la reentre al trabajo me han imposibilitado
hacer la presentación como Dios manda.
Es una Specialized Secteur Elite y
si bien lo nuestro fue amor a primera vista, después de unos 500kms la cosa se
mantiene en territorio de 3 rombos.
Para los ciclistas que muchos lo
sois 2 apuntes técnicos. Mi primera bicicleta de carretera era un Orbea Onix 2011
de carbono montada en 105 (compact y 11-25). Sin querer faltar a nadie no era la mía, pues a una postura demasiado exigente para la espalda, se le unía
la falta de desarrollo (le puse un 28 de inmediato) y las bacheadas carreteras
cántabras.
Resumen; la bici pesaría 8 kilos
y sería preciosa (que lo era) pero uno no disfrutaba y siempre tenía presente
la sensación de peligro.
Mi nueva bicicleta es más modesta
y está construida en aluminio aunque lleve la horquilla de carbono. En cuanto
al grupo viene montada en Tiagra 2012 y más allá de la estética y el peso con
respecto al 105 (unos 50grs) no he notado diferencia en el funcionamiento.
Llevo plato compact con un 12-30 detrás (10V).
La gama Secteur es continuación
de la laureada Roubaix que ha sido ganadora varias veces en "el infierno del
norte" con el mito Tom Boonem.
La gran diferencia radica en la
geometría y en propio cuadro y aquí he de dar un 10 a los de la S rasgada. El planteamiento de los chicos de
California es simple pero muy acertado: una bicicleta cómoda y de geometría
relajada permite hacer mejores tiempos que una bicicleta de tipo racing. Y es
verdad y funciona.
Más allá de la absorción de las
inserciones zert (que podéis ver en las vainas y en la horquilla), la geometría
del cuadro unida a unas cubiertas de 25mm hacen que literalmente flote sobre
los baches, y que por muy rota que esté la carretera la sensación de control se
mantenga intacta. De obvio que el peso es superior, pero el escaso kilo de más no
es obstáculo y mucho menos cuando el jinete lleva las alforjas llenas.
Quizás no vayamos a competir
nunca, pero de seguro que nos veréis por las carreteras cántabras siempre con
una sonrisa y un saludo al cruzarnos. (fotografía en el Alto de Maoño)
Walk on, walk on, walk on. This
is 2bajopar. Buena semana.



